Social distancing

Llegan unas Navidades diferentes, el ser humano se caracteriza por su sociabilidad, pero estas fiestas tenemos que ser precavidos, por nuestra gente, por el mundo y por nosotros.

Sí, por naturaleza, y por tradición, nos encanta reunirnos con toda la familia, estas fechas solíamos encontrar la excusa perfecta para hacer cenas o comidas con todos los grupos sociales habidos y por haber, de empresa, de master, del gym, de amigos del cole, de la uni… hasta de futuras socias (aunque no tenías todavía ni la empresa fundada), y muchos de estos homenajes gastronómicos terminaban en los locales de moda donde te encontrabas a todo el mundo que también venían de ‘comida/cena de’… Volverán aquellas maravillosas Navidades? Esas que necesitabas un mes detox para plantearte empezar la operación bikini? no sé si volverán como las vivíamos, pero lo que sí que sé, es que debemos cuidarnos para asegurarnos disfrutar de las próximas Navidades.

Este 2020 claramente estamos haciendo frente a una gran crisis económica y sin duda, también una gran crisis social. La situación sanitaria nos ha hecho cuidar más de nuestro espacio personal y ha cambiado por completo las costumbres sociales, eso es así, antes los saludos siempre eran besos y abrazos, incluso en reuniones formales, la mano o dos besos a gente que ni conocíamos, ahora tenemos la excusa perfecta para no tocar al otro y creo que aunque volvamos a la normalidad no volveremos a esos ‘contactos’, por lo menos los que no nos apetezcan… Así como también cambian las primeras citas, os imagináis un paseo con la tensión de cuándo puede surgir el momento previo paso por mascarilla?

Otra cosa es la educación, que la gente se piensa que con la mascarilla no nos reconocemos, y más de uno va por la calle y se hace el disimulado para no saludar cuando los conoces de toda la vida, son como la gente que está enganchada a Instagram y te ven las stories a los segundos de publicar pero luego no te dan like a ninguno de los post.

Los humanos nos adaptamos a todo, y hemos adoptados estas nuevas normas, aunque a veces te paras a pensar, y dices ‘¿cómo hemos cambiado?’. No solo a nivel personal, que antes me podía decir mi madre que no se me caería la casa encima, y ahora disfruto del solecito que entra por mis ventanas, juro que lo he descubierto este año. El otro día salí del coche, por un momento había hecho ‘reset’, y vi a todo el mundo con la mascarilla, me di cuenta como puede cambiar todo y como pronto nos acoplamos, de hecho son cambios sociales como el de fumar. Antes me sorprendía cuando veía pelis de personas fumando en bares o incluso en las oficinas, y ahora me produce rechazo cuando veo escenas de multitudes o simplemente de gente muy cerca… por eso no creo que sea pasajero, esta situación nos ha calado, son muchos meses y hemos adoptado ya una nueva normalidad, y aunque podamos volver a viajar, abrazar, vivir…. lo haremos de otra manera.

Un comentario en “Social distancing

  1. Comida navideña de socias es deber inexcusable. Sino, cómo vamos a montar nuestra empresa soñada y perfecta?! Qué bonito leerte siempre! 😊 Por cierto, a mí también se me hace raro ver Netflix y que estén todos tan juntos y sin mascarilla 🤣🤣🤣 Nos acoplaremos y lo raro se convertirá en normal, como tú dices… (Qué remedio, no? En algunos casos veo hasta ventajas que haya distancia social, jajaja). Un beso, amiga!

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